Honemaje a la Abuela Berru

La Plata, 17 de abril de 2008.
Querida Berru, amada perrita callejera. Ahora que te fuiste para siempre y nos quedamos aquí muy solos, te quiero decir que gracias a vos entendí algunas cosas que nunca antes había podido tener claras; te las voy a contar Berru.
Entendí que no es cierto que los perros no hablan ni entienden el idioma castellano, que no sólo por las palabras pasa la comunicación y que la dueña de una cola moviéndose de contenta es un signo de alegría tan claro como que dos y dos son cuatro.
Que unos ojos expresivos mueven montañas y hacen bailar a los elefantes, que la gratitud no tiene precio y que la vida es mucho más que eso que nos pasa a los seres humanos cuando suena el despertador por las mañanas.
Ahora que te bebiste de golpe todas las estrellas, querida Berru, necesito decirte que te amé casi sin conocerte, a través de las fotos que me enviaba regularmente Romina desde Wilde.
Que eras bonita, que tus vivos ojos de perrita experta en calles eran tan pícaros como los de nuestros niños. Vos nena, fantástico animal callejero de miles de intemperies, me enseñaste lo que es la misericordia, ese feeling visceral de piedad por el dolor ajeno, por la miseria de un hermano de la vida. A través de las cartas de Romina yo iba siguiendo tu trayectoria Berru, imaginando por qué sector del parque Domínico andarías, velando porque no te hicieran ya más daño, queriendo que nunca más te faltara un plato de comida.
Hace pocos días me preocupé cuando supe que tenías algún problemita de salud pero luego me quedé tranquilo al saber que Romina te había dado techo y cobijo; si hasta te vi en una foto con una mantita puesta para el frio y una alfombrita que te hacía de cama.
¿Sabés Berruchi qué es lo que me pone triste? ... que en esos 12 o 15 años que viviste ningún hermano mio se haya detenido unos minutos a mirar tus ojos para poder entender que no somos los propietarios del planeta ni de la vida. Me entristece que tu casa haya sido siempre el pasto del parque Domínico y caen sobre mi alma todas las tormentas que habrás tenido que tragarte y todos los frios y las hambres que habrás tenido que soportar. Espero que nos sepas perdonar.
Que perdones al que te abandonó en el parque, a los que te pegaron, a los que faltos de misericordia no repararon en vos; que nos disculpes toda la maldad que supimos sembrar en esta bendita tierra.
Perrucha, ahora que estás allá, dale saludos a Blanca, tu amiguita que en enero murió atropellada por esa "señora" que ingreso a las piletas con su auto mientras ella dormía en el pasto; decile a Blanca que la extrañamos. Perrita hermosa, que descanses en paz, que seas feliz en otro lado.
Te vamos a querer siempre Berru... cariños, chau, chau.
M. 

Berru te queremos y extrañamos MUCHO!!
La Abuela Berru en Bestiario, La Nación
Muchos abuelitos esperan un hogar.
Ellos tienen mucho amor para dar.
Te están esperando.
Ayudalos a encontrar esa familia que están esperando para ser verdaderamente felices, tal como merecen. Gracias !!!
info@apacavellaneda.com
asociacion@apacavellaneda.com |